¿De qué está hecha la kombucha? 7 ingredientes esenciales
Este artículo tiene fines meramente informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Consulte a su médico antes de realizar cualquier cambio en su dieta.
¿De qué está hecha la kombucha? Esta bebida fermentada se compone de cuatro ingredientes básicos: té (verde o negro), azúcar, agua y un SCOBY, un cultivo simbiótico de bacterias y levadura que transforma todo en una bebida viva y burbujeante.
- Una fuente natural de probióticos beneficiosos para la flora intestinal
- Una bebida de bajo contenido alcohólico producida mediante fermentación controlada
- Un perfil nutricional rico en ácidos orgánicos, vitaminas del grupo B y antioxidantes
- Una alternativa saludable a los refrescos industriales, con menos azúcar residual
- Un producto que puede adaptarse gracias a un número infinito de variaciones aromáticas naturales
¿De qué está hecha la kombucha? La respuesta es más compleja de lo que parece. Además de los cuatro ingredientes básicos, la fermentación genera docenas de compuestos bioactivos. Según un estudio publicado en PubMed, la kombucha contiene más de 200 compuestos identificables, incluyendo ácidos orgánicos, polifenoles y enzimas digestivas. Su popularidad mundial sigue creciendo: el mercado global de la kombucha se estimó en 3800 millones de dólares en 2023.
¿De qué está hecha la kombucha? Los 4 ingredientes básicos
La receta original de kombucha se basa en cuatro pilares inseparables. Cada ingrediente desempeña un papel específico en el proceso de fermentación. Sin alguno de ellos, la bebida no puede elaborarse correctamente.
1. Té : El té es la base nutricional de la kombucha. Aporta los polifenoles, taninos y minerales que alimentan los microorganismos del SCOBY. El té negro es el más tradicional, pero también funcionan el té verde, el oolong y el blanco. Los taninos del té son esenciales: nutren las bacterias del ácido acético y mantienen la salud del SCOBY a largo plazo.
2. Azúcar : El azúcar blanco refinado es la fuente de energía de la levadura. La levadura lo consume y lo transforma en alcohol, y luego en ácidos orgánicos. Contrariamente a la creencia popular, la mayor parte del azúcar se consume durante la fermentación. La kombucha final generalmente contiene entre 2 y 8 gramos de azúcar residual por cada 100 ml, dependiendo del tiempo de fermentación.
3. Agua : Es fundamental utilizar agua filtrada o declorada. El cloro del agua del grifo puede inhibir los microorganismos del SCOBY y comprometer la fermentación. Por lo tanto, se recomienda usar agua de manantial o filtrada para obtener kombucha de calidad.
4. El SCOBY — El SCOBY (Cultivo Simbiótico de Bacterias y Levaduras) es el corazón vivo de la kombucha. Este disco gelatinoso contiene colonias de bacterias y levaduras que coordinan todo el proceso de fermentación. Para saber más sobre su función, consulta nuestro artículo: ¿Cuál es el propósito del SCOBY de la kombucha?
¿De qué está hecha la kombucha? Un vistazo más de cerca al SCOBY
El SCOBY se describe a menudo como la "madre" de la kombucha. Es una matriz de celulosa bacteriana en la que bacterias del ácido acético (como Acetobacter xylinum) y levaduras (como Zygosaccharomyces bailii) viven en simbiosis. Esta coexistencia es fundamental para la elaboración de la kombucha.
La levadura transforma el azúcar en alcohol y CO2. Las bacterias del ácido acético convierten este alcohol en ácido acético y otros ácidos orgánicos. Este doble proceso es lo que le da a la kombucha su sabor ligeramente ácido y su suave efervescencia natural.
Un SCOBY saludable es grueso, de color beige a marrón, y flota en la superficie del líquido. Se reproduce con cada fermentación formando un nuevo disco (llamado "SCOBY bebé") debajo de la madre original. Si quieres conseguir un SCOBY, nuestra guía sobre dónde encontrar una madre de kombucha te mostrará todas las opciones disponibles.
¿De qué está hecha la kombucha? Su composición después de la fermentación

¿De qué se compone la kombucha una vez finalizada la fermentación? La lista de compuestos presentes es mucho más extensa que los cuatro ingredientes iniciales. La fermentación es un proceso bioquímico complejo que genera multitud de moléculas activas.
Estos son los principales compuestos presentes en la kombucha fermentada:
- Ácido acético : el mismo ácido que se encuentra en el vinagre, con propiedades antimicrobianas reconocidas.
- Ácido glucónico : promueve la desintoxicación hepática según varios estudios.
- Ácido glucurónico : apoya las funciones de desintoxicación del hígado.
- Ácido láctico : producido por bacterias lácticas, beneficioso para la flora intestinal.
- Vitaminas del grupo B : B1, B2, B6 y B12 en cantidades variables según el té utilizado.
- Vitamina C : un antioxidante natural derivado de los polifenoles del té.
- Enzimas digestivas : proteasas y amilasas que facilitan la digestión.
- Probióticos vivos : cepas bacterianas beneficiosas para la microbiota.
- Polifenoles : antioxidantes heredados del té, parcialmente conservados tras la fermentación.
- Etanol : alcohol residual, generalmente entre 0,5% y 3% dependiendo del tiempo de fermentación.
- CO2 natural : responsable de la ligera efervescencia de la bebida.
¿Qué tipo de té se utiliza en la elaboración de la kombucha?
La elección del té influye directamente en el sabor y el perfil nutricional de la kombucha. El té negro sigue siendo la base más utilizada en las recetas tradicionales, sobre todo en China y Rusia, donde esta bebida se consume desde hace siglos. Aporta taninos fuertes y un sabor intenso.
El té verde, al ser más suave, produce una kombucha más ligera, con un ligero toque herbáceo y un mayor contenido de catequinas. Las catequinas son potentes antioxidantes cuyos beneficios para la salud cardiovascular están documentados por Harvard Health. El té oolong, una mezcla de té verde y negro, ofrece un equilibrio interesante.
Algunos cerveceros experimentan con tés aromatizados, infusiones de hierbas o mezclas. Sin embargo, ¡cuidado!: los aceites esenciales presentes en algunas infusiones de hierbas pueden dañar el SCOBY. El té sin aromatizar sigue siendo la base más segura para una fermentación exitosa.
¿De qué está hecha la kombucha? El papel crucial del azúcar
¿De qué está hecha la kombucha sin azúcar? Sencillamente: de nada. El azúcar es el combustible esencial para la fermentación. Sin él, la levadura no tiene nada que transformar y el proceso bioquímico se detiene antes de empezar.
El azúcar blanco refinado (sacarosa) es el más utilizado porque la levadura del SCOBY lo digiere fácilmente. También se pueden usar otros azúcares: azúcar de caña integral, miel (con precaución) o azúcar de coco. Cada uno altera ligeramente el sabor y la velocidad de fermentación.
La cantidad estándar es de aproximadamente 70 a 100 gramos de azúcar por litro de té. Tras 7 a 14 días de fermentación a temperatura ambiente (entre 22 y 28 °C), la mayor parte del azúcar se consume. El nivel de azúcar residual depende directamente del tiempo de fermentación: cuanto más larga sea la fermentación, menor será la cantidad de azúcar que quede en la bebida final.
¿De qué está hecha la kombucha? De probióticos y bacterias vivas
Los probióticos son una de las principales razones por las que la kombucha está generando tanto interés. Estos microorganismos vivos, presentes en la bebida fermentada, contribuyen a una microbiota intestinal equilibrada. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH) reconoce el valor de la investigación continua sobre probióticos y salud digestiva.
Las principales cepas bacterianas identificadas en la kombucha pertenecen a los géneros Acetobacter, Gluconobacter y Lactobacillus. Estas bacterias producen ácidos orgánicos que crean un ambiente hostil para los patógenos y favorable para una flora intestinal equilibrada.
Es importante destacar que la concentración de probióticos varía según el método de elaboración, el tiempo de fermentación y las condiciones de almacenamiento. La kombucha pasteurizada comercialmente contiene pocos o ningún probiótico vivo, a diferencia de la kombucha cruda sin pasteurizar.
Ácidos orgánicos: ¿qué le da a la kombucha su sabor ácido?
La acidez característica de la kombucha proviene de sus ácidos orgánicos. El ácido acético es el más abundante y es el que le confiere un ligero sabor similar al del vinagre de manzana. El ácido glucónico y el ácido glucurónico también están presentes en cantidades significativas.
El ácido glucurónico merece especial atención. Desempeña un papel en la conjugación hepática, un proceso natural de desintoxicación del hígado. Varios estudios preliminares, disponibles en PubMed, sugieren que este ácido podría favorecer la función hepática, aunque se necesita más investigación clínica.
El ácido láctico, producido por las bacterias lácticas presentes en algunos cultivos de SCOBY, también contribuye a la acidez y a las propiedades probióticas de la bebida. Este mismo ácido se encuentra en el yogur, el kéfir y el chucrut.
¿De qué está hecha la kombucha? La cuestión del alcohol residual

¿Cuál es el contenido de alcohol de la kombucha? Es una pregunta válida. La fermentación produce inevitablemente etanol como subproducto de la actividad de la levadura. En la kombucha comercial, el contenido de alcohol suele estar entre el 0,5 % y el 1,5 %, y puede alcanzar entre el 2 % y el 3 % en la kombucha casera que ha fermentado durante un período más prolongado o que ha pasado por una segunda fermentación.
En Francia, una bebida se considera alcohólica si contiene más del 1,2 % de alcohol. La mayoría de las kombuchas comerciales se mantienen por debajo de este límite. Si eres sensible al alcohol o preparas kombucha para niños, asegúrate de controlar el tiempo de fermentación y elige productos certificados como «sin alcohol» o con un contenido alcohólico muy bajo.
Vitaminas y minerales presentes en la kombucha
Además de ácidos orgánicos y probióticos, la kombucha contiene micronutrientes derivados del té y producidos por microorganismos durante la fermentación. Las vitaminas del grupo B son algunas de las más destacadas.
La vitamina B12, a menudo mencionada, está presente en algunas kombuchas, pero en cantidades variables y generalmente insuficientes para cubrir las necesidades diarias. Las vitaminas B1 (tiamina), B2 (riboflavina) y B6 se detectan con mayor frecuencia. También está presente la vitamina C, derivada en parte de los polifenoles del té.
Entre los minerales presentes se encuentran el zinc, el manganeso, el hierro y el cobre, en cantidades traza variables según el tipo de té utilizado. Estas cantidades son modestas, por lo que la kombucha no debe considerarse una fuente principal de minerales en la dieta diaria.
¿De qué está hecha la kombucha con sabor? Los ingredientes de la segunda fermentación
¿De qué está hecha la kombucha saborizada? La segunda fermentación es la etapa que enriquece la bebida con sabores y aumenta su carbonatación. Después de la primera fermentación (de 7 a 14 días), la kombucha base se embotella con los ingredientes saborizantes.
Los ingredientes más comunes para la segunda fermentación:
- Jengibre fresco : el aromatizante más popular, con reconocidas propiedades antiinflamatorias.
- Limones y cítricos : aportan frescura y vitamina C adicional.
- Bayas rojas : frambuesas, arándanos, cerezas — ricas en antioxidantes
- Hibisco : para un color rojo intenso y un sabor floral ligeramente ácido.
- Lavanda : para un perfil aromático más floral y relajante.
- Cúrcuma y pimienta negra : por sus propiedades antiinflamatorias combinadas.
Estos ingredientes fermentan de nuevo en una botella sellada durante 2 a 4 días, produciendo CO2 adicional e infundiendo sus aromas en la bebida. El resultado es una kombucha más efervescente y con un sabor más complejo. Para dominar esta técnica, consulta nuestra guía completa sobre cómo preparar kombucha casera.
¿Cuál es la diferencia entre la kombucha producida comercialmente y la kombucha casera?
¿Cuál es la diferencia entre la kombucha producida industrialmente y la kombucha artesanal? Las diferencias son significativas. La kombucha comercial suele pasteurizarse por motivos de seguridad alimentaria y para prolongar su vida útil. Esta pasteurización destruye la gran mayoría de los probióticos vivos, reduciendo considerablemente el valor microbiológico de la bebida.
La kombucha producida comercialmente también puede contener saborizantes artificiales, edulcorantes, azúcar añadida después de la fermentación para corregir la acidez y conservantes. Lea atentamente las etiquetas y busque términos como "cruda", "sin pasteurizar" o "viva" para beneficiarse de los probióticos activos.
La kombucha casera, preparada con esmero, conserva todos sus compuestos bioactivos. Es más económica y permite controlar con precisión los ingredientes. La desventaja: requiere una higiene impecable y un seguimiento constante del proceso de fermentación. Para saber cuándo tomarla, nuestro artículo sobre el momento adecuado para beber kombucha te ofrecerá los mejores consejos.
- ¿De qué está hecha la kombucha? De cuatro ingredientes básicos: té (verde o negro), azúcar, agua filtrada y SCOBY (cultivo simbiótico de bacterias y levadura).
- ¿De qué se compone la kombucha después de la fermentación? De ácidos orgánicos (acético, glucónico, láctico), probióticos vivos, vitaminas del grupo B, enzimas y CO2 natural.
- ¿De qué está hecha la kombucha con sabor? De los mismos ingredientes básicos, enriquecidos en una segunda fermentación con frutas, especias o plantas (jengibre, cítricos, hibisco).
- ¿De qué está hecha la kombucha comercial? A menudo se pasteuriza y se le añaden saborizantes; busca la etiqueta "cruda" o "sin pasteurizar" para beneficiarte de los probióticos activos.
- ¿Cuál es el contenido de alcohol de la kombucha? Contiene entre un 0,5 % y un 3 % de etanol residual, dependiendo del tiempo de fermentación; algo a tener en cuenta si eres sensible al alcohol.
Preguntas frecuentes sobre ¿De qué está hecha la kombucha?
¿De qué está hecha la kombucha en su base?
La kombucha se elabora con cuatro ingredientes esenciales: té (preferiblemente negro o verde), azúcar blanca, agua filtrada y un SCOBY. Este último es un cultivo vivo de bacterias y levaduras que transforma el té endulzado en una bebida fermentada ligeramente ácida y efervescente mediante un proceso de fermentación natural.
¿Qué es el SCOBY en la kombucha?
El SCOBY (Cultivo Simbiótico de Bacterias y Levaduras) es una matriz gelatinosa de celulosa bacteriana que alberga colonias de bacterias y levaduras. Orquesta la fermentación de la kombucha. Consume azúcar, produce ácidos orgánicos, probióticos y CO2. Se reproduce con cada ciclo de fermentación, formando un nuevo disco.
¿La kombucha contiene azúcar?
Sí, la kombucha contiene azúcar residual tras la fermentación, pero en una cantidad mucho menor que la añadida inicialmente. Dependiendo del tiempo de fermentación, quedan entre 2 y 8 gramos de azúcar por cada 100 ml. Cuanto más larga sea la fermentación, menor será la cantidad de azúcar residual, pero más ácida será la bebida.
¿La kombucha contiene alcohol?
La kombucha contiene alcohol residual, producido naturalmente por la levadura durante la fermentación. Su nivel suele variar entre el 0,5 % y el 1,5 % en las versiones comerciales, y puede alcanzar entre el 2 % y el 3 % en la kombucha casera. En Francia, las versiones comerciales generalmente se mantienen por debajo del límite legal del 1,2 % de alcohol.
¿Qué probióticos contiene la kombucha?
La kombucha contiene principalmente bacterias de los géneros Acetobacter, Gluconobacter y Lactobacillus. Estas cepas producen ácidos orgánicos beneficiosos para la flora intestinal. Nota: la kombucha pasteurizada ya no contiene probióticos vivos. Para beneficiarse de estos microorganismos activos, opte por versiones crudas y sin pasteurizar.
¿Se puede hacer kombucha sin té?
Técnicamente, algunos cultivadores utilizan infusiones de hierbas en lugar de té tradicional. Sin embargo, los taninos presentes en el té negro o verde son esenciales para la salud a largo plazo del SCOBY. Las infusiones de hierbas por sí solas pueden debilitar gradualmente al SCOBY. Se recomienda usar al menos un 50 % de té puro en la preparación para mantener un SCOBY saludable.
¿Cuál es la diferencia entre la kombucha y el kéfir?
La kombucha se elabora a partir de té endulzado fermentado con un SCOBY (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras), mientras que el kéfir se elabora a partir de leche (o agua endulzada en el caso del kéfir de agua) fermentada con gránulos de kéfir. Ambas son bebidas probióticas, pero sus bases, cultivos y perfiles nutricionales son distintos. La kombucha es naturalmente libre de lactosa.
¿De qué está hecha la kombucha saborizada que se vende comercialmente?
La kombucha saborizada que se vende en el mercado se elabora a partir de la base clásica (té, azúcar, agua, SCOBY) enriquecida con saborizantes naturales o artificiales, jugo de frutas, extractos de plantas o especias. Algunas marcas añaden azúcar después de la fermentación para corregir la acidez. Lea atentamente las etiquetas y elija productos con listas de ingredientes cortas y naturales.
¿La kombucha contiene cafeína?
Sí, la kombucha contiene cafeína proveniente del té utilizado como base. Sin embargo, la cantidad es menor que en una taza de té, ya que parte de la cafeína se metaboliza durante la fermentación. Una kombucha elaborada con té negro contiene aproximadamente entre 10 y 25 mg de cafeína por cada 240 ml, en comparación con los 40 a 70 mg que contiene una taza equivalente de té negro.
¿Cuál es la composición nutricional de la kombucha?
Una kombucha estándar (100 ml) contiene aproximadamente: de 20 a 40 kcal, de 2 a 8 g de azúcares residuales, trazas de vitaminas del grupo B (B1, B2, B6, B12), vitamina C, ácidos orgánicos (acético, glucónico, láctico), polifenoles antioxidantes y probióticos vivos (en versiones sin pasteurizar). Estos valores varían según la receta y el tiempo de fermentación.
¿La kombucha no contiene gluten?
Sí, la kombucha es naturalmente libre de gluten en su composición básica. El té, el azúcar, el agua y el SCOBY no contienen gluten. Sin embargo, si se añaden ingredientes aromatizantes que contienen gluten durante la fermentación secundaria, la bebida podría contaminarse. Si padeces celiaquía o sensibilidad al gluten, revisa siempre la etiqueta de las versiones comerciales.
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer kombucha?
La primera fermentación dura entre 7 y 14 días a temperatura ambiente (22-28 °C). Una segunda fermentación en botella, para añadir aroma y efervescencia, dura entre 2 y 4 días más. En total, se necesitan aproximadamente entre 10 y 18 días para obtener kombucha casera lista para beber. El tiempo exacto depende de la temperatura, el SCOBY y el sabor deseado.
Puntos clave a recordar sobre la composición de la kombucha
¿De qué está hecha la kombucha? La respuesta reside en cuatro ingredientes sencillos: té, azúcar, agua y un SCOBY (cultivo de kombucha), pero encierra una bioquímica extraordinariamente rica. La fermentación transforma estos elementos básicos en una bebida viva, repleta de ácidos orgánicos, probióticos, vitaminas y antioxidantes con propiedades nutricionales comprobadas.
Ya sea que prefieras prepararla tú mismo o comprarla en una tienda, comprender de qué está hecha la kombucha te permite tomar decisiones informadas. Opta por versiones crudas y sin pasteurizar para aprovechar los probióticos activos, lee las etiquetas para evitar aditivos innecesarios y ajusta el tiempo de fermentación a tu gusto y tolerancia a la acidez. Esta bebida ancestral, consumida durante más de 2000 años, aún tiene mucho que ofrecer a quienes se toman el tiempo de comprenderla.
Estudios y fuentes científicas
- Jayabalan R. et al. (2014) — Una revisión sobre el té kombucha: microbiología, composición, fermentación, efectos beneficiosos, toxicidad y hongos del té — PubMed
- Villarreal-Soto SA et al. (2018) — Comprensión de la fermentación del té kombucha: una revisión — PubMed
- Harvard Health Publishing — Alimentos fermentados para una mejor salud intestinal
- Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa — Probióticos: Lo que necesitas saber
- ANSES — Alimentos fermentados y su impacto en la salud digestiva
Este artículo se proporciona únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte a un profesional de la salud cualificado antes de su uso.